La inflación, el aumento del gasto público, la crisis internacional y la fuga de capitales se convirtieron finalmente en una bomba que amenaza con estallarle al Gobierno nacional en la cara. Por eso, se avanzó en un ajuste que tendrá impacto inmediato en grandes empresas y en familias de ingresos altos, y consecuencias insondables en el resto de la población. La primera reacción de la población que trabaja todos los días y que paga impuestos es de satisfacción ante los anuncios, en especial de aquellos que siempre cuestionaron que se favorezca con ayuda especial del Estado nacional a los usuarios de servicios públicos de la Capital Federal. Sin embargo, serán casi $ 5.000 millones menos en la plaza al año -por ahora-, que seguramente impactarán en el consumo. En Tucumán, se sabe que quienes viven en countries deberán pagar más por los servicios, aunque se desconoce por ahora en qué proporciones. Un medio de comunicación nacional, opositor al Gobierno, estimó que las familias de ingresos altos tendrán que afrontar incrementos de entre el 100% y el 300% en sus tarifas. Un golpe al bolsillo, sin dudas.